miércoles, 30 de noviembre de 2016
HERGÉ, TINTÍN Y LOS SOVIETS · EL NACIMIENTO DE UNA OBRA
En 1929 Tintín se subió a un tren en Bruselas con destino Moscú. Este fue el comienzo de una gran aventura para el joven reportero. Para Hergé, su creador, fue el comienzo de su carrera.
En este libro, ricamente documentado, Philippe Goddin revela los orígenes y los secretos de este primer episodio de la saga de Hergé, conteniendo en sí el germen de la fundación de la "línea clara".
Para infundir a dinamismo a la narrativa y recrear las emociones y los sentimientos, Hergé conduce la narración en las tiras cómicas con bocadillos en los que introduce el texto, con un vocabulario y una gramática estudiados cuidadosamente. Así fue como Hergé contribuyó significativamente en el nacimiento del cómic y su lenguaje gráfico tal como lo conocemos hoy, convirtiéndose en el gran maestro.
Goddin también nos habla de el joven Hergé como un novato, tenía 21 años, y del hecho que situara esa primera aventura a principios de siglo, con la Revolución Soviética, dando a la historia un cierto realismo. Lo que también se palpa en detalles como el uniforme que atribuye a los rusos o, profundizando un poco más, en la verdadera miseria de un pueblo, de la que Tintín acaba siendo testigo. Hergé usó la sátira burlesca, el humor, como manera de acercarse a la verdad, algo que se le reprochó antes de recibir ningún reconocimiento.
Philippe Goddin conoció al creador de Tintín y durante diez años fue secretario de la Fundación Hergé. Trabajó en la adaptación de Las aventura de Tintín para la televisión y está estrechamente vinculado al Musée Hergé en Louvain-la-Neuve.
Es biógrafo de Hergé y también autor de numerosos libros sobre su obra, destacando especialmente los siete volúmenes de la Chronologie d'une oeuvre. Actualmente preside la asociación Les Amis d'Hergé y se ocupa de la revisión de su revista bianual.
Características
Medidas: 29,8 x 29,8 cm. PVP: 31,50 €
164 páginas
Impresión a color 4/4
Papel couché de 150 gr.
martes, 29 de noviembre de 2016
TOTEM CHEVALIER D'HADOQUE · COLECCIÓN MUSÉE IMAGINAIRE
Otra de las figuritas que llegan para estas navidades de la nueva colección "Musée Imaginaire" es el Totem del Cavallero de Hadoque, antepasado del capitán Haddock, que Tintín y sus amigos encuentran en una isla, en su búsqueda del tesoro del pirata Rackham el Rojo.
Material: Resina PVP: 125€
Pintura: Policromada
Altura: 30 cm.
Con certificado de autenticidad numerado
No limitada
sábado, 12 de noviembre de 2016
8 + 5 NUEVOS POSAVASOS TINTIN 'LE PETIT VINGTIÈME'
Como muchos ya sabéis, Las aventuras de Tintín se publicaban originalmente en el suplemento dominical Le petit vingtième, destinado al público más joven. El 10 de enero de 1929 se publicaron las dos primeras páginas de Tintín en el país de los soviets.
Estos posavasos homenajean los dibujos originales de las primeras 9 aventuras de Tintín, además de alguno de Quick et Flupke y Jo, Zette et Jocko.
PVP: 9,95€
viernes, 11 de noviembre de 2016
COLECCIÓN MUSEO IMAGINARIO: TINTÍN Y MILÚ
En junio de 1979 se inauguró la exposición itinerante Le musée imaginaire de Tintin, en la que se recopilaban los elementos más trascendentes de los viajes de Tintín: el fetiche arumbaya, el cetro de Ottokar, el Unicornio, la momia de Las 7 bolas de cristal, entre muchos otros. Paseándose entre dichos tesoros, Tintín y Milú pasean acompañados de sus más allegados amigos y coprotagonistas de sus aventuras.
La segunda de las figuras que llegará a nuestro mercado es la de Tintín con su inseparable Milú.
Características:
Resina acabada mate PVP: 159€
Edición numerada
Certificado de autenticidad
Altura: 25cm
MÁS AVIONES DE LA COLECCIÓN TINTÍN
Avión Tintín 47 de la policia de Berlín · Tintín en el país de los soviets
Este avión de la policía berlinea aparece al inicio de Tintín en el país de los soviets (páginas 12 y 13) cuando el joven reportero se dispone a cambiar de tren en la capital alemana con el objetivo de llegar a moscú. El avión dispara a matar contra el coche que conduce Tintín, huyendo de los cuerpos policiales. La figura es del propio Tintín ataviado con ropa de un oficial germano.
Avión Tintín 48 del aeropuerto de Frankfurt · El cetro de Ottokar
El avión más fugaz de Las aventuras de Tintín, ya que sólo aparece en una viñeta de El cetro de Ottokar y a lo lejos. En la página 18, Tintín y el profesor Alambique hacen escala en el aropuerto de Frankfurt, entre su viaje de bruselas a Klow, la capital de Sildavia. Una vez en el aeropuerto, se ve volando este avión trimotor gris (página 18, viñeta B1).
Avión Tintín 45: Hidroavión correo postal · La oreja rota
Este hidroavión de la compañía estatal del servicio postal belga, es el que toma Tintín en el desenlace de esta aventura para recuperar el fetiche que tiene en su poder el multimillonario Washington (entre las páginas 59 y 60). La figurita es de Alonso Pérez, uno de los villanos de la historia. Págia 60, viñeta C2.
Avión Tintín 46: Prototipo C48 · Jo, Zette et Jocko
Uno de los aviones más relevantes de Las aventuras de Jo, Zette et Jocko es este prototipo C48 que los protagonistas inventan para poder batir un récord mundial en El testamento de Mr. Pump. La figurita es de Zette, la chica protagonista de esta serie de Hergé.
Los aviones de esta colección han sido modelados con metales y plástico inyectado, con un acabado de gran calidad y se han pintado a mano. Las figuritas son de PVC.
Altura: 8 cm
Altura figurita: 4,5 cm
Embalaje transparente: 18 x 12 cm. PVP: 25 €
NUEVA COLECCIÓN MUSEO IMAGINARIO
En junio de 1979 se inauguró la exposición itinerante Le musée imaginaire de Tintin, en la que se recopilaban los elementos más trascendentes de los viajes de Tintín: el fetiche arumbaya, el cetro de Ottokar, el Unicornio, la momia de Las 7 bolas de cristal, entre muchos otros. Paseándose entre dichos tesoros, Tintín es acompañado por sus más allegados amigos y coprotagonistas de sus aventuras.
Ahora, casi cuarenta años después, se presenta esta nueva colección, con la que todos podremos tener nuestro propio Museo Imaginario.
La primera figura que se presenta es el Fetiche Arumbaya de La oreja rota.
Características:
Resina con acabado mate
Numerada
Con certificado de autenticidad
Base - 8x8 cm.
Altura - 19,5 cm.
PVP: 75€
miércoles, 26 de octubre de 2016
CASTERMAN VUELVE A EDITAR "TINTIN IN THE CONGO"
La segunda de Las aventuras de Tintín, Tintin au Congo fue encargada por el diario belga Le Vingtième Siècle como propaganda colonial y proclerical para su suplemento infantil Le Petit Vingtième, y fue publicada semanalmente entre el 5 de mayo de 1930 hasta el 11 de junio de 1931.
En Tintín en el Congo se narra la historia del joven reportero belga y su inseparable Milú, quienes son enviados al Congo Belga para hacer un reportaje sobre el país. Allí viven varias peripecias entre nativos y animales salvajes, hasta que Tintín descubre una operación de contrabando de diamantes dirigida nada menos que por el gángster norte americano Al Capone. Lo que le llevaría poco tiempo después a tierras americanas.
Acompañado de un gran despliegue publicitario, Tintín en el Congo tuvo un gran éxito. En 1946 Hergé lo redibujó y coloreó con su ya definido estilo de línea clara en su publicación con Casterman, en la que todavía hizo algunos cambios en 1975.
A principios del siglo XIX este cómic fue objeto de varias críticas por su visión de los congoleños, que tildaron de racista (y criticada por el "ensalzamiento" de la caza mayor) motivo por el que fue llevado a los tribunales de Bélgica. El Tribunal de Apelación de Bruselas resolvió que el álbum no era racista. En palabras de los jueces, el cómic de Hergé no pretende transmitir "ideas de carácter racista, vejatorias, humillantes o degradantes para los congoleños" sino que es un testimonio "de una época determinada".
Dos meses más tarde, la Comisión Británica por la Igualdad Racial (CRE) lanzó una iniciativa para prohibir la venta de Tintín en el Congo en Gran Bretaña, por tratarse, según ellos, de un libro que "pone de relieve groseros estereotipos raciales".
Ahora, después de algunos años sin ediciones de Tintin in the Congo, el próximo 30 de noviembre Casterman vuelve a sacar el álbum en inglés.
En 1929, año del nacimiento de Tintín, Bélgica era una potencia colonial que gestionaba el territorio del Congo Belga (hoy República Democrática del Congo). Tintín en el Congo empezó a publicarse en 1930, es un álbum naif, narrado con tono paternalista, en el que Bélgica es la portadora de los modernos valores occidentales. Se trata de un planteamiento pueril y erróneo, no hay duda. Pero a la vez es un reflejo de su tiempo, de la época en la que vivió Hergé, su autor.
Por lo que debemos preguntarnos, ¿merece la censura o vale la pena acercarnos a él de forma crítica? ¿Debemos alejarlo de nuestras estanterías y de nuestra descendencia, o quizá podamos aprender a verlo como un testimonio y reflejo de una realidad ya pasada? ¿No son acaso Las aventuras de Tintín uno de los mayores testimonios del siglo XX, permitiendo a jóvenes de 7 a 77 años entender algunas de las diversas realidades sociales que se vivieron durante dichos años?
En Tintín en el Congo se narra la historia del joven reportero belga y su inseparable Milú, quienes son enviados al Congo Belga para hacer un reportaje sobre el país. Allí viven varias peripecias entre nativos y animales salvajes, hasta que Tintín descubre una operación de contrabando de diamantes dirigida nada menos que por el gángster norte americano Al Capone. Lo que le llevaría poco tiempo después a tierras americanas.
Acompañado de un gran despliegue publicitario, Tintín en el Congo tuvo un gran éxito. En 1946 Hergé lo redibujó y coloreó con su ya definido estilo de línea clara en su publicación con Casterman, en la que todavía hizo algunos cambios en 1975.
A principios del siglo XIX este cómic fue objeto de varias críticas por su visión de los congoleños, que tildaron de racista (y criticada por el "ensalzamiento" de la caza mayor) motivo por el que fue llevado a los tribunales de Bélgica. El Tribunal de Apelación de Bruselas resolvió que el álbum no era racista. En palabras de los jueces, el cómic de Hergé no pretende transmitir "ideas de carácter racista, vejatorias, humillantes o degradantes para los congoleños" sino que es un testimonio "de una época determinada".
Dos meses más tarde, la Comisión Británica por la Igualdad Racial (CRE) lanzó una iniciativa para prohibir la venta de Tintín en el Congo en Gran Bretaña, por tratarse, según ellos, de un libro que "pone de relieve groseros estereotipos raciales".
Ahora, después de algunos años sin ediciones de Tintin in the Congo, el próximo 30 de noviembre Casterman vuelve a sacar el álbum en inglés.
En 1929, año del nacimiento de Tintín, Bélgica era una potencia colonial que gestionaba el territorio del Congo Belga (hoy República Democrática del Congo). Tintín en el Congo empezó a publicarse en 1930, es un álbum naif, narrado con tono paternalista, en el que Bélgica es la portadora de los modernos valores occidentales. Se trata de un planteamiento pueril y erróneo, no hay duda. Pero a la vez es un reflejo de su tiempo, de la época en la que vivió Hergé, su autor.
Por lo que debemos preguntarnos, ¿merece la censura o vale la pena acercarnos a él de forma crítica? ¿Debemos alejarlo de nuestras estanterías y de nuestra descendencia, o quizá podamos aprender a verlo como un testimonio y reflejo de una realidad ya pasada? ¿No son acaso Las aventuras de Tintín uno de los mayores testimonios del siglo XX, permitiendo a jóvenes de 7 a 77 años entender algunas de las diversas realidades sociales que se vivieron durante dichos años?
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