El submarino tiburón creado por el profesor Tornasol para facilitar el encuentro de El tesoro de Racham el Rojo es, sin duda, uno de los objetos más icónicos de Las Aventuras de Tintín.
La principal característica de esta figura de resina, que fue mostrada al mundo por primera vez en Nuremberg 2020, es su tamaño de 77cm de largo, que le dan una gran espectacularidad.
Hergé era un apasionado de los coches, por eso ocupan un lugar fundamental en Las aventuras de Tintín, en las que se identifican, al menos, setenta y nueve modelos distintos. Hay otros que se inspiran en vehículos reales pero no son identificables.
Él mismo afirmó que su interés por reproducir "vehículos reales" con rigor se despertó con el desarrollo de El loto azul. Sin embargo, en Tintín en el país de los Soviets ya se reconoce un Amilcar CGS y en Tintín en el Congo el famoso Ford T.
El papel de estos vehículos tiene una evolución propia en Las aventuras de Tintín, pasando de ser un mero transporte a tener el protagonismo propio de un personaje más, con atropellos, persecuciones, accidentes...
Ya en su primera aventura, Hergé pone a Tintín al volante de un Amilcar y de un Mercedes-Benz que toma "prestado" de la policía alemana y que termina bastante deteriorado tras ser alcanzado por un tren en un paso a nivel cerca de la frontera rusa.
Más allá del Ford T que aparece en las portada de Tintín en el Congo, Hergé hace muchas referencias a los coches americanos.
El Ford V8, por ejemplo, sale en distintas variantes en aventuras como El cetro de Ottokar, donde aparecen dos modelos cabriolet con 2 y con 4 puertas, en El Secreto del Unicornio y en Las 7 bolas de cristal, donde es dibujado con 2 puertas no descapotable. Seguramente la colaboración de Hergé con la revista Ford entre los años 1937-39 influyó en dichas apariciones.
Pero también encontramos el clásico Jeep descapotable en las portadas de Tintín y el oro negro y en Objetivo: la Luna. Y no son menos destacables el Packard de El cetro de Ottokar o el precioso Lincoln Zephyr del capitán Haddock de Las 7 bolas de cristal.
Parece que Hergé tenía una especial predilección por los coches italianos, especialmente por los Lancia Aurelia, de los que tuvo dos ejemplares.
En El país del oro negro Tintín persigue a Müller, que conduce un Buick Roadmaster, con el Lancia Aprilia del Emir Mohammed Ben Kalish Ezab, para rescatar a su hijo Abdallah quien, a su vez, es propietario de un precioso ejemplar a escala de un Bugatti Grand Prix.
Y una curiosidad relativa a las apariciones de vehículos de marca británica la encontramos en La isla negra y sus respectivas versiones de 1937 y de 1965.
El Humber Pullman que conduce el Dr. Müller en la versión de 1937 se convierte en un Jaguar Mark X en la de 1965. El Vauxhall de los turistas de la primera edición se convierte en un Triumph Herald. Y el taxi Austin en un Ford Zephyr.
Sin duda no podemos pasar por alto los coches de la marca francesa Citroën, para la que también realizó una colaboración, especialmente el 2CV de los detectives Dupond y Dupont en El Asunto tornasol y más adelante en Las joyas de la Castafiore.
Y así podríamos seguir hablando de los coches que tanto gustaban a Hergé, con un post especial para El asunto Tornasol, donde el automóvil adquiere un especial protagonismo. Pero nuestra recomendación es que si os interesa el mundo de los coches os adentréis en Las aventuras de Tintín y descubráis la colección de vehículos escala 1/24 porque son una maravilla.
Como cada año, al llegar el verano se presentan las agendas y calendarios Tintín para el año siguiente. Hoy os presentamos cómo serán las del 2022.
Una vez más, el conjunto se compondrá de un calendario de pared, un calendario de sobremesa, una agenda de sobremesa y una agenda de bolsillo.
En esta ocasión las ilustraciones son dibujos facsímiles en blanco y negro de las cuatro primeras aventuras de Tintín: Tintín en el país de los soviets, Tintín en el Congo, Tintín en América y Los cigarros del faraón, alternadas con imágenes de estas mismas ediciones coloreadas con los pigmentos que se habrían usado en el momento de su publicación. Lo que nos da la pista de que la versión de Los cigarros del faraón facsímil coloreado también está a punto de llegar.
Seguro que sois muchos los que pasasteis parte del confinamiento haciendo puzzles. Algunos ya teníais el hábito, otros lo recuperasteis y algunos descubristeis el placer de tener una mesa de la casa permanentemente ocupada por un montón de piezas buscando donde encajar.
Nosotros tenemos constancia de todo esto porque los puzzles de Tintín se agotaron y han sido muchos los meses en que nos preguntaban ¿Cuándo llegarán?
Se ha reeditado un modela de gran éxito, el del mítico submarino-tiburón, invento del Profesor Tornasol para encontrar el tesoro de Rackham el Rojo, en el álbum con el mismo nombre. La imagen se corresponde con la viñeta 1C de la página 35.
Y seguimos teniendo un puzzle de 1000 piezas que muchos no reconocen como parte de Las aventuras de Tintín, pero lo es y para algunos es muy muy especial. Nos referimos al puzzle que reproduce el tapiz de la Batalla de Zileheroum, que aparece en el folleto que Tintín lee durante el vuelo a Syldavia.
Y para los más chiquitines de las casa, este puzzle que recrea todas las posturas de la pelea entre Milú y el loro. Tiene 52 piezas y mide 180x15 cm.
Ahora, los puzzlemaníacos y los que descubrieron una nueva pasión durante sus horas más caseras, pueden seguir disfrutando con todas estas opciones. Y muy pronto seguro que llegarán más.
Hoy os traemos el resumen de una entrevista que Le petit journal ha realizado a Plinio Crivelli, canciller de todos los cónsules de Syldavia.
La red de entusiastas de Syldavia, este pequeño país inventado por Hergé es cada vez mayor porque cada vez son más los que deciden convertirse en cónsules.
Plinio Crivelli se autoproclamó cónsul de Syldavia, un pequeño país que aparece por primera vez en El cetro de Ottokar y que luego será escenario de varias aventuras de Tintín, incluida la base de partida del cohete que les lleva a la Luna en Objetivo: la Luna.
Con base en Belmont-sur-Lausanne, Suiza o... ¿deberíamos decir Romandía?, Plinio Crivelli busca tintinófilos de todo el mundo para unirse a esta "dulce locura".
Descubrió a Tintín a los 7 años cuando, una Navidad, le regalaron el álbum Objetivo: la Luna. Y como a casi todos nosotros, le apasionó. Un tiempo después leyó El cetro de Ottokar, aventura que transcurre íntegramente en Syldavia, y está pasión le ha acompañado el resto de su vida, haciéndole sentir un "niño grande".
Lo que más le gusta de Las aventuras de Tintín es el aspecto humanista del conjunto y el ideal que representa Tintín, leal, con errores...
Pero su personaje favorito es el profesor Tornasol, su lado caprichoso y el sinfín de malentendidos relacionados con su sordera, con el que, a su edad, Crivelli se siente bastante identificado... sobretodo cuando en ocasiones se da cuenta de que ha escuchado algo totalmente diferente de lo que le han dicho. Eso le hace reír, imaginando el sinfín de situaciones que ese hecho habría podido desencadenar de haberse dado en una de Las aventuras de Tintín.
Una de las cosas que más le gustan de Syldavia es que, para su creación, Hergé se inspiró en la historia contemporánea. Eligió una zona llena de pequeños países e identidades en continuo conflicto a lo largo de la historia y plasmó el intento de anexión de Syldavia por Borduria en base a la anexión de Austria por parte de Alemania. Un ejemplo es el nombre Müssler, una clarísima unión de Mussolini y Hitler.
Como cónsules de Syldavia, se han tomado la licencia de recrear la dinastía completa de los reyes de este país imaginario, y decidieron que el rey Muskar XII abdicó en 1975, volviendo así a la dinastía Ottokar. Hoy su rey es Ottokar VI.
Después de una reunión tintinófila, varios de los asistentes que coincidían en su pasión por la aventura Syldava se autoproclamaron cónsules de Syldavia, pusieron un cartel en las puertas de sus casas, expusieron sus títulos en sus redes sociales... y se dieron cuenta de que necesitaban un canciller que unificara todos los consulados en el mundo francófono. Crivelli asumió el papel de canciller porque vive en Suiza y hace de punto neutral entre franceses y belgas. Su actividad se limita a realizar actividades y estudios dentro de su grupo de cónsules, sin ninguna actividad con ánimo de lucro.
Y cualquiera que quiera convertirse en cónsul puede contactar con nosotros, responder un pequeño cuestionario, comprobamos que realmente le interesa estudiar y conocer el mundo que creó Hergé... Estan deseando que se abran consulados en todo el mundo, particularmente países de habla francesa y, especialmente, en África. Pero todos los tintinófilos de cualquier país son bienvenidos aunque su primera lengua no se ale Francés.
Para ser un buen syldavo son necesarios estos requisitos:
· Reconocer el Rey de Syldavia y honrarlo una vez al año, por San Wladimir, el 15 de julio, izando los colores de la bandera syldava y decorando su casa.
· Dar una cálida bienvenida a su casa, pueblo, ciudad... a posibles encuentros amistosos con otros cónsules y ciudadanos syldavos que se pongan en contacto.
Vídeo del primer cónsul de Syldavia, Albert Dardenne.
Y si os apetece leer la entrevista completa en francés, AQUÍ tenéis el enlace.
Si alguno de vosotros se preguntaba hasta dónde llegaría esta colección.... podemos afirmar que todavía quedan unos cuantos por llegar. Y que estos cinco nuevos modelos que os presentamos hoy ya están en Barcelona.
Sin ninguna duda, La isla negra es uno de los libros favoritos de muchísimos tintinófilos, por lo que los dos primero vehículos que os mostramos seguramente los querrán muchos fans que quizá no hayan comprado otros vehículos de esta colección.
Se trata del Cabriolet de los turistas que ayudan a Tintín en esta aventura, y la caravana que arrastran en la que se acomodan Tintín y Milú.
Por otra parte, llega también el 15 CV de los agentes bordurios Himmerszeck y Kronick, en El asunto Tornasol.
Otro clásico es el camión en el que Tintín, disfrazado con traje chino, se esconde en El loto azul.
Y para rematar esta nueva remesa de vehículos escala 1/24, también llega el descapotable de la emboscada de El cetro de Ottokar.
Como está pasando con tantísimos otros salones y eventos a los que estábamos acostumbrados a visitar cada año, el COMIC BARCELONA se pospone por segundo año consecutivo. Aunque a diferencia del pasado años, en el que la pandemia nos dejó a todos fuera de combate, este año se celebra una versión alternativa online.
La 39 edición del Comic Barcelona se celebra este fin de semana, del 28 al 30 de mayo, de forma íntegramente virtual, con programación en directo que empieza el viernes 28 a las 17h y que terminará el domingo pasadas las 20h.
La programación en directo se puede seguir a través de la página web www.comicondemand.es o del canal YouTube de ComicBCN.
Y la semana siguiente, del 1 al 4 de junio, la programación profesional de COMIC PRO, nuestro espacio de networking, pensamiento, acción y oportunidades para el sector. Jornadas profesionales, revisión de portafolios y mercado de derechos. Toda la información en la web de COMIC BARCELONA: www.comic-barcelona.com